lunes, 10 de diciembre de 2012

¿Sabes leer? ¿Comprendes lo que lees? ¿Aprendes con lo que lees?


Quizá son preguntas que muchas veces nos hacemos y que nos podemos estar haciendo en estos momentos. Vemos que contestarlas en un sentido positivo cuesta un poco, puesto que muchas veces no sabemos leer, poco comprendemos y poco aprendemos.

Leer, comprender y aprender, de ésta forma le ha llamado Isabel Solé (2011) al segundo capítulo de su interesante y motivador libro “Estrategias de lectura” y en el que nos brinda no solamente las relaciones entre leer, comprender y aprender, sino también las estrategias para lograrlo; opinaremos y analizaremos con respecto a ello.

LECTURA Y COMPRENSIÓN:
¡Qué difícil es leer y comprender! ¿Verdad? Muchas veces leemos por leer y al final no comprendemos nada, o sea no aprendemos. La autora nos dice que cuando comprendemos una lectura, construimos su significado, puesto que partimos de un conocimiento previo (lo que ya sabemos), relacionamos esto con lo que leemos y nos apropiamos de ello, es decir, formamos un aprendizaje significativo.

Solé, manifiesta que la interpretación y comprensión que el lector adquiera de determinada lectura depende principalmente de tres aspectos: Conocimiento previo, objetivos y motivación.

¡Y es así! En el camino de la vida nos vamos llenando de lo que Isabel llama “esquemas de conocimiento”, que los formamos a partir de lo que vamos experimentado en el día a día, en nuestras relaciones con los demás y de los elementos de nuestra cultura ¡esto también es aprendizaje! Que a la hora de leer y querer comprender es muy útil, puesto que asociamos.

Leer es más que descifrar las grafías y conocer el significado de las palabras  de un texto: es comprender las ideas que expone y lo que el autor quiere decir, relacionarlo con lo que el lector sabe, reconstruirlo con estos saberes en la propia mente, sacar conclusiones y usarlas para lo que la persona quiera hacer con el texto: aprender lo expuesto, estudiarlo, disfrutar, trabajar, contestar preguntas, elaborar una reflexión, seguir las instrucciones que presenta.

¡Marcarse unos objetivos es importante! ¿Pensamos en objetivos a la hora de leer? Los que somos docentes ¿enseñamos a nuestros alumnos a pensar en qué quieren lograr a través de las lecturas y para qué lo hacen? Muchas veces no, desafortunadamente y resulta que “dichos objetivos determinan no sólo las estrategias que se activan para lograr una interpretación del texto; además establecen el umbral de tolerancia del lector respecto de sus propios sentimientos de no comprensión”, nos dice Solé.

Pienso, que el objetivo de la lectura marca el tipo de lectura: no se lee igual cuando se hace por placer o para hacer un examen, para informarse o para contestar un ejercicio, para buscar un dato, hacer una reserva, solicitar un documento... También se lee distinto los textos según su género, forma y estructura, que son aspectos que aportan información sobre el contenido y los objetivos del texto: no tiene la misma estructura un poema que una noticia, una lección que unas instrucciones de un vídeo, una gráfica de barras que una novela o una nota en la nevera de casa... Como dice la autora, “nuestra lectura está dirigida por nuestros objetivos”, para lo cual, nos recomienda, la necesidad de enseñar a que los niños aprendan a leer con diferentes intenciones, para lograr fines diversos y poder desarrollar en ellos diversas estrategias de comprensión. ¡Genial cuando se aplica!

Y ¿motivación? ¿Para qué la motivación cuando se lee? Pues la motivación nos da un sentido, es como el motor que mantendrá nuestra atención en la lectura. Isabel nos lo presenta todo como una conexión: Nuestro aprendizaje previo nos ayudará a la consecución de los objetivos al leer y si los objetivos están claros y van de la mano con los intereses propios entonces la lectura resultará motivante.

En el ámbito de la enseñanza, el profesorado tiene un papel fundamental como modelo para transmitir cómo se afronta un texto en su área poniendo de manifiesto, en clase, de forma explícita, su estrategia de lectura: practicándola y transfiriendo progresivamente el control de la misma al alumno, presentando cómo se interroga sobre el contenido de un texto de su área, cómo revisa, ajusta y reajusta las ideas conforme avanza en la lectura, cómo usa su experiencia y saberes, cómo resuelve los problemas –usando el diccionario, lanzando hipótesis y comprobándolas, poniéndose ejemplos, haciendo deducciones, identificando, consecuencias, generando inferencias, comentándolo con otros colegas...Puesto que “el interés también se crea, se suscita y se educa”.

En conclusión: leer es comprender y comprender es un proceso mediante el cual se construyen significados a base de lo que sabemos y lo que vamos aprendiendo.

Comprensión lectora y aprendizaje significativo:

¡Es necesario leer para aprender! Es decir, leer para apropiarnos de la lectura y hacerla nuestra, poder expresarla con nuestras propias palabras, nuestros propios ejemplos, nuestras propias opiniones. Aprendemos cuando ampliamos los conocimientos previos a la lectura y reorganizamos nuestros esquemas, es decir producimos lo que Solé llama una “memorización comprensiva”. ¡Qué interesante!

Isabel Solé concluye éste capítulo diciéndonos una gran verdad: “si enseñamos a un alumno a leer comprensivamente y a aprender a partir de la lectura, le estamos facilitando que aprenda a aprender, es decir, que pueda aprender de forma autónoma en una multiplicidad de situaciones” ¡Excelente conclusión! Y excelente si la ponemos en práctica.

1 Juego de comprensión lectora:


¡A GANAR ESTRELLAS!




Se pregunta con anterioridad a los alumnos sobre qué temas les gustaría leer, se eligen los 3 que la mayoría elijan y se buscan 3 lecturas interesantes con respecto a ello.

Se hacen 3 grupos de alumnos.

Se dibujan estrellas de papel y detrás de cada una se escriben preguntas con respecto a los textos, se agrupan por tema de lectura.

Cada grupo leerá su lectura correspondiente, al finalizarla, se recogerán. Cada grupo irá eligiendo estrellas y tendrá que responder a la pregunta de su lectura. Si responde acertadamente gana una estrella y al final el grupo que tenga más estrellas ganará un premio.

RECOMENDACIONES:
-Las preguntas deben estar bien elaboradas y se debe ser muy crítico a la hora de evaluar las preguntas, teniendo en cuenta que los alumnos verdaderamente hayan comprendido el texto.